Visita de guinea Bissau

Tras el fiasco del visado de Guinea Conakry, solamente había la opción de regresar a Senegal y recorriendo la carretera que discurre paralela al río Gambia primero y al Casamance después hasta llegar a Ziguinchor.

De esta forma, nuestros panes cambiaron pasando a adelantar la visita de la parte oriental de la región de Casamance y utilizar el tiempo que teníamos planeado en Guinea Conakry visitando Guinea Bissau.

El calor agobiante fue el compañero de viaje de todo este tiempo en el que intentamos acampar en lugares que tuvieran posibilidad de bañarse y de esta forma hicimos varias acampadas agradables con algunos remojones en los ríos.

En Ziguinchor nos aprovisionamos ante la, para nosotros,  desconocida realidad del país en el íbamos a entrar, resultando una muy buena idea pues ciertamente las posibilidades de suministro en él fueron realmente escasas.

Visitamos Bissau, la capital, cuya zona central resultó muy agradable y desde allí nos acercamos a Cacheu en donde una buena acampada en un bosque de anacardos sirvió de cuartel general para una visita de la zona.

Hablando de los anacardos, la economía del país está basada en este cultivo y todo el país es un inmenso y aromático bosque de este bonito árbol hasta el punto de que los bancos anuncian APP para conocer en tiempo real la cotización de este fruto.

Cacheu fue un importante centro negrero y hoy es posible visitar un precario museo en el que a través de paneles explicativos se puede tener una idea del horror de aquel tráfico.

El pueblo está a la orilla del río Farim en un bonito enclave y el acceso es una excepción al estado de destrucción total que presentan las carreteras del país.

Desde allí y con un recorrido de auténtica tortura llegamos a Varela. El lugar, a orilla del mar nos hizo olvidar todas las penalidades sufridas en el camino de acceso pues nos acogió durante quince días en el paraíso.

Con nuestros camiones colocados entre los árboles a veinte metros de la osilla de un mar con el agua a una temperatura genial, posibilidades de pasear por la playa con nuestras bicicletas y suministro diario de pescado fresco por los pescadores que tienen su poblado en las proximidades a un precio ciertamente increíble, estas dos semanas fueron un tiempo de relax que ya estaba empezando a ser necesario.

De esta forma podemos decir que el tiempo pasado en Guinea Bissau, aunque no pródigo en visitas turísticas si lo fue en relax, barbacoas, baños y paseos.

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