Entramos en Turquía

Terminado el recorrido previsto por Grecia a primera hora de la tarde de un día muy caluroso pasamos sin ningún contratiempo los controles de la aduana turca y encontramos un lugar aislado en un bosque en el que pasamos nuestra primera noche en Turquía.

En el ferry cruzando el estrecho de los Dardanelos

Una visita rápida a Geliboulu para sacar dinero de un cajero y comer y una nueva parada en un tranquilo lugar ya cerca de Eceabat en donde tomaríamos el ferry que cruza a Canakkale.

Kilitbahir, en la orilla europea de los Dardanelos

Canakkale

Canakkale es una agradable localidad con un bonito paseo marítimo en el que se ha instalado una “reproducción” del famoso caballo de Troya, el cual, aunque la leyenda es cuando menos dudosa, está construido de forma que lo hace más creíble que el que está en las propias ruinas.

Visitamos también el mercado para sorprendernos agradablemente con los precios. Al notablemente más bajo precio del combustible, sumábamos ahora valores que ya teníamos olvidados: pagamos 80 céntimos de € por 3 kilos de melocotones y 55 céntimos por un kilo de tomates de huerta. Allí comprobamos que, a una mayor variedad de productos hay que añadir que los precios son realmente asequibles.

Blanca Margarita y los enanitos

Ruinas de Troya

La mañana siguiente llegamos a las ruinas de Troya que visitamos tranquilamente. No queda gran cosa, pero una vez más es la imaginación la que consigue hacer interesante la visita. Es inevitable imaginar, por lo que conocemos de la historia y a la vista de la llanura que se extiende desde los pies de la colina en la que un día estuvo la fortaleza, hasta el estrecho de los Dardanelos, un campamento de decenas de miles de hombres asediando la ciudad durante diez años. El pretexto fue el rapto de Helena por el príncipe troyano Paris y que en realidad no fue un secuestro, pues Helena, casada a la fuerza con un vejestorio, conoció en ausencia de éste a Paris que debía de estar como un queso y no dudó en poner tierra de por medio. La realidad, sin embargo, era la ambición de los griegos por controlar el comercio a través del estrecho. Según la leyenda, los griegos consiguieron entrar en la ciudad tras el largo asedio, con la estratagema del famoso caballo de Troya. Se hace un poco difícil aceptar tamaña ingenuidad, pero todo es posible.

En las ruinas se superponen hasta nueve capas en las que se van encontrando vestigios de más de 3000 años de historia.

Apollon Smintheion

Desde allí, en camino hacia Pérgamo y Éfeso fuimos encontrando otros yacimientos arqueológicos interesantes entre los que está el llamado Apollo Smintheion.

Los restos del templo de Apolo dejan ver la belleza que sin duda tuvo la construcción.

De lo escrito en los paneles informativos, dedujimos que en éste lugar se dio el primer episodio de guerra biológica. Según la leyenda, el dios Apolo (Apollo Smintheus significa Apolo, el maestro de los ratones) protegía a los campesinos disparando a sus opresores flechas que antes había infectado con la peste matando ratas con esos mismos proyectiles.

Ruinas de Assos

Pasando un día completo con dos noches en la costa recuperamos la energía que necesitamos para afrontar nuevas jornadas de calor asfixiante que comenzarían con la visita de las ruinas de Assos.

Se trata de los restos de una ciudad fundada en el siglo VIII A.C. por colonos de la isla de Lesbos que está a corta distancia y que ahora pertenece a Grecia en donde se construyó el templo de Atenea. Como todas las ciudades de la antigüedad de la zona tiene una turbulenta historia de periodos de prosperidad y paz y otros, los más, de guerra y penurias.

Entre las ruinas, únicamente subsisten en unas condiciones aceptables el teatro y una parte de las murallas.

Terminamos la etapa con una tranquila acampada camuflados en el parque que rodea un mirador en la abarrotada localidad de Aybalik

VIDEO CANAKKALE TROYA...

2 comentarios de “Entramos en Turquía

  1. Juana Huilca dice:

    Excelente narrativa, la redacción invita a trasladarse con uds en cada aventura…saludos y me agrada saber que la visa les permita recorrer todo el mundo…lo bueno que con Maggy va una parte de nosotros por el planeta

    • CarlosMagy dice:

      Gracias Juanita, es un placer leer su comentario y le cuento también que soy feliz de viajar con los recuerdos de mi gente, y en estas lejanías muchas veces he tenido que ir al mapa y ubicar en el mapa para indicarles de donde soy … jajaja. Un enorme abrazo Juanita.

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