Recorriendo los enclaves históricos del sur de Anatolia

La Basílica Roja, el Asclepeion y la Acrópolis de Pérgamo.

A partir de la visita de Assos teníamos por delante tres de los puntos importantes a visitar de Turquía.

El primero fue en Pérgamo, en donde, aunque la primera opción que teníamos prevista se vio frustrada, pasamos dos noches en un solar enorme y lo suficientemente tranquilo.

Allí visitamos la Basílica Roja, el Asclepeion y La Acrópolis

La Basílica Roja

Construida en el siglo II A.C. como templo dedicado a los dioses egipcios Isis, Serapis y Harpócrates aunque más tarde se construyó un templo cristiano en su interior.

Asclepeion

Mucho más interesante sin duda es la visita del Asclepeion, un antiguo centro médico fundado por un ciudadano que había sido curado en el Asclepion de Epidauro. En él se ofrecían masajes, baños de barro, aguas sagradas para beber, hierbas y ungüentos y los diagnósticos se decidían con frecuencia mediante la interpretación de los sueños. La entrada de los enfermos terminales y las mujeres embarazadas estaba prohibida en el centro. La razón, anunciada en un panel a la entrada, era que la muerte era considerada una falta de respeto hacia los dioses.

El centro aumentó notablemente su fama gracias a Galeno, nacido en la ciudad en el año 131 D.C. y reconocido como el mejor médico de la antigüedad.

Desde el Asclepeion se aprecia perfectamente la impresionante pendiente del teatro situado en la Acrópolis.

 

La Acrópolis de Pérgamo ¡Hay que fastidiarse con el sevillano!

Dedicamos muchas horas del siguiente día a recorrer la Acrópolis a la que llegamos en un teleférico que termina en la cima de la ciudadela y desde allí siguiendo un camino indicado por puntos azules pintados de tramo en tramo fuimos descendiendo hasta llegar de nuevo a la ciudad. Hay que resaltar el imponente teatro construido en una empinadísima ladera que hace que sea el más vertical que se conoce y sobre todo el templo dedicado a los emperadores Trajano y Adriano y que, a juzgar por lo que queda en pie debió ser de una gran belleza.

Estuvimos comentando el hecho sorprendente de que un chaval de lo que entonces era Itálica (el embrión de Sevilla) llegara a ser emperador de Roma, casi como decir del mundo, al que se le dedicaban templos como a un dios. Además de la belleza del propio templo cabe admirar el ingenioso sistema para cimentarlo en una ladera cuyo terreno se deslizaba con suma facilidad.

No obstante, el templo de Zeus, la construcción más impresionante de la ciudad fue expoliada por arqueólogos alemanes en el siglo IXX y hoy se puede contemplar en el museo de Pérgamo en Berlín.

Recorriendo las calles de Bergama
PÉRGAMO: EL VIDEO

 

Esmirna (Izmir)

Hicimos después un alto en Izmir (Esmirna) que es una enorme ciudad con un paseo marítimo realmente bien pensado que se puede recorrer en su totalidad, más de 10 km, por una vía específica para bicicletas, gracia a la cual pudimos desplazarnos desde el aparcamiento gratuito en el que estacionamos el camión hasta la zona centro en las proximidades del Bazar. Casi 14 km entre ida y vuelta que pusieron a prueba la capacidad de las baterías de nuestros patinetes.

Un descanso en el paseo para contemplar la bahía

 

Éfeso

Dejamos Izmir para acampar en las proximidades de las ruinas de Éfeso, uno de los conjuntos arqueológicos más fascinantes de Turquia  y pasamos dos noches agradables en una enorme playa a ocho kilómetros escasos de las ruinas.

Recorrer su calle principal llamada vía de los Curetes, admirando a ambos lados todos los restos de edificios públicos, de los templos, el teatro y sobre todo el magnífico edificio de la biblioteca de Celso que el cónsul Tiberio Julio Aquila construyo en honor a su padre, el gobernador de Asia Menor, Celso Polemeno, enterrado allí, resulta una experiencia difícil de explicar al conseguir que nos situemos en la medida de lo posible en la época. Unas, más que otros, llegando a utilizar (simuladamente) las letrinas públicas.

La calle del puerto que unía la ciudad con el puerto a varios kilómetros de distancia, alumbrada por farolas y recorrida por una red de alcantarillado estaba flanqueada por tiendas, el gimnasio del Puerto, las termas, etc.

Una visita particularmente interesante permite recorrer desde una pasarela elevada toda una manzana de viviendas de la época, en las que se puede apreciar el lujo, las comodidades y la decoración de sus estancias.

Con el camión bien estacionado en el parking del yacimiento arqueológico, tomamos un bus que nos llevó a Selçuk en donde dimos un paseo para ver las ruinas de un acueducto bizantino, los restos de la basílica de San Juan, erigida entre 527 y 565 por el emperador Justiniano en la creencia de que el apóstol San Juan estaba enterrado allí. En la actualidad, pese a la reconstrucción comenzada hace un siglo, lo que queda es realmente poco y  la mezquita Isa  Bey Camii.

ÉFESO: EL VIDEO

 

Hierápolis y Pamukkale

La ruinas de Hierápolis, en bastante mal estado, muestran una importante necrópolis con multitud de sarcófagos de piedra de travertino cuidadosamente tallados, un teatro y, quizás menos espectacular pero muy interesante, el manantial situado bajo el templo de Apolo llamado Plutonium en honor a Plutón dios del infierno, que aun hoy sigue fluyendo y despidiendo vapores tóxicos de monóxido de carbono, hecho éste que los sacerdotes eunucos encargados de su custodia aprovechaban para amedrentar a la gente arrojando pequeños animales que morían asfixiados casi instantáneamente.

Toda la falda sur de la colina sobre la que se asentó Hierápolis es la espectacular afloración de piedra de toba o travertino, formando piscinas con el agua retenida por los depósitos calcáreos que el tiempo va formando. Sin embargo, al ser un sitio con gran presión turística, su visita no es todo lo confortable que sería de desear.

PAMUKKALE Y HIERÁPOLIS: EL VIDEO

2 comentarios de “Recorriendo los enclaves históricos del sur de Anatolia

  1. Lucía dice:

    Excelentes fotografías de los detalles : históricos, arquitectónicos, materiales y usos. Bellos lugares para disfrutar. Gracias por compartir esas maravillosas experiencias.

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