Explorando el desierto alrededor de Atar: tercera etapa

Después de un par de días de descanso en Ouadane, temprano por la mañana, emprendimos la que sería la tercera y última etapa de nuestro recorrido por el Sahara alrededor de Atar: el recorrido de ciento seis kilómetros sobre las dunas entre Ouadane y Chinguetti.

Para mi era ya conocido suficientemente y por ello estaba convencido de que, a juzgar por las experiencias anteriores (cinco o seis), las jornadas iban a ser tranquilas, sin embargo, quedó claro enseguida que las condiciones del desierto pueden cambiar radicalmente de una a otra ocasión y lo que iba a ser dos jornadas tranquilas, se convirtió en cuatro días de lucha casi permanente contra la arena, que encontramos sorprendentemente blanda.

Hay que sumar a esa circunstancia el permanente viento que en dos ocasiones propició sendas tormentas de arena, durante las cuales el trabajo de desatascar los vehículos se hizo particularmente penoso.

A pesar de ello, durante los momentos de calma, todos disfrutamos tanto de paisajes como de la propia conducción y finalmente, bastante cansados, pero satisfechos entramos en Chinguetti en donde nos esperaba alguna jornada de descanso, aprovisionamiento y buenas comidas,

Chinguetti fue fundada aproximadamente en 1264 y se convirtió en uno de los principales centros comerciales y religiosos del Sahara medieval debido a que la ciudad estaba en el cruce de rutas caravaneras transaharianas que conectaban el Magreb con África occidental. Los comerciantes transportaban sal, dátiles, oro y otros productos, haciendo de Chinguetti un importante mercado en el desierto.

También era un punto de reunión para peregrinos que viajaban a La Meca, lo que favoreció el intercambio cultural y religioso.

Durante la Edad Media, la ciudad se convirtió en un centro de estudios islámicos, atrayendo eruditos, juristas y estudiantes de todo el África occidental. Por esta razón, a veces se la ha llamado “capital espiritual de Mauritania” o una de las ciudades sagradas del islam en el Sahara.

Chinguetti fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996 y es famosa por sus “bibliotecas del desierto”, colecciones privadas de manuscritos preservadas por familias durante siglos. Se conservan alrededor de 12 o13 bibliotecas familiares que guardan aproximadamente 6.000 manuscritos antiguos. Muchos de los textos datan de los siglos XI al XVI e incluyen temas como teología y derecho islámico, astronomía, matemáticas, medicina, poesía y literatura

Estos manuscritos, en su mayoría llegaron a la ciudad gracias a comerciantes o peregrinos que traían libros de otras regiones del mundo islámico. En bastantes casos procedentes de España con ocasión de la expulsión de los árabes tras la Reconquista.

Durante siglos hubo hasta 30 bibliotecas, pero muchas desaparecieron por emigración, sequías o deterioro de las casas.

Hoy Chinguetti, es una pequeña ciudad histórica con importantes desafíos: las dunas del Sahara están cubriendo partes de la ciudad, además, del claro deterioro de los manuscritos por falta de recursos y ayudas oficiales. Sin embargo, están en marcha proyectos de digitalización y restauración de los manuscritos y reconstrucción de edificios históricos promovidos por instituciones como Cooperación Española y algunas ONG que sería fantástico que tuvieran éxito y consigan poner en valor este tesoro perdido entre las dunas del Sahara.

 

Un comentario de “Explorando el desierto alrededor de Atar: tercera etapa

  1. Fernando Arregui dice:

    Un pueblo lleno de historia. Visita obligada si se viaja a Mauritania. Algún año repetiré. Gracias por el recuerdo. Buena ruta.

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