Recorrido por la costa desde Vitoria a Salvador de Bahía

Desde Vitoria y con un tiempo bastante inestable con frecuentes aguaceros
que ponían las pistas llenas de barro fuimos remontando hacia el norte pasando
localidades como Linhares, Sao Mateus y Alcobaça hasta llegar a Prado en donde
aparcados junto a un hotel (los camiones no pasaban bajo el templete de la
entrada a pesar de haber deshinchado los neumáticos) pasamos un par de noches
aprovechando el día entre ambas para lavar ropa y relajarnos tras la incómoda
tarea de cambiar las correas de motor del camión que ya habían avisado que iban
a dar problemas. Al levantar la cabina de los dos sistemas de correas dobles
que lleva, de las que arrastran el alternador y la bomba de agua no quedaba más
que una y las que arrastran la bomba de la dirección y el aire acondicionado no
hubieran durado muchos kilómetros. La tarea me gustaría vérsela hacer a los
ingenieros de Man, a ver si de esa forma le dan algunas vueltas y consiguen que
sea algo más sencillo y cómodo reemplazarlas. Cuatro horas para dejar todo el
equipo como nuevo y el resto del día de aperitivo, piscina y otras ocupaciones
más placenteras.
Desde Prado tomamos una pista que nos llevaría hasta la barra de Cahy para
continuar después hacia Punta Corumbau. Los paisajes magníficos, en concreto la
acampada en la barra de Cahy en donde parece que desembarcaron por primera vez
los portugueses cuando llegaron a América. Por el camino plantaciones de cacao
y muchas matas de pimienta de la que hemos hecho una recolección para nosotros.
La pista sin embargo no daba opción a distraerse. Aparte de tramos en mal
estado, de nuevo tuvimos excitantes experiencias con “as pontes de madeira”. En
concreto pasamos uno en el que era necesario montar las ruedas de la izquierda
sobre un tronco redondo y evitar que cayeran de él ya que las ruedas de la
derecha iban al límite de la anchura no destrozada del puente. En fin, algo de
salsa no viene mal en la monotonía del viaje por carretera únicamente animado
por las salvajadas de los conductores brasileros.
De nuevo en la civilización llegamos a Ilheus, el puerto desde e que se
exporta la mayor cantidad de cacao y patria del escritor Jorge Amado del que me
he animado a leer una de sus más famosas novelas: Gabriela, clavo y canela. Y
se la he pedido a quien sé que la pueda conseguir y ya la tengo en mi ebook.

Desde Ilheus, dos jornadas con noche en otra bonita playa con pésimo acceso
más una noche en la estación del ferry que cruza la bahía de Todos los Santos
hasta Salvador de Bahía y estamos instalados en un camping que tiene
condiciones algo más aceptables que lo encontrado hasta ahora.

El comprometido paso por uno de los puentes de madera:

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