La llegada a Ecuador

Una noche en Jaén y arrancamos
hacia la frontera. Los frenos del camión comenzaron a dar síntomas de fatiga y
llegábamos a la zona fronteriza a primera hora de la tarde. Decidimos quedar a
dormir en el último pueblo peruano llamado Namballe. De allí arrancamos al día
siguiente a primera hora de la tarde, pasamos la frontera de salida de Perú
tras esperar al funcionario impuntual tan típico de estas latitudes y entramos
en Ecuador. La aduana ecuatoriana, si bien muy cortés y hasta simpática, se
encontró con un gran problema para hacer los papeles del camión. Tuvieron que
llamar por teléfono a algún centro más importante. El aparato estaba pegado con
cinta adhesiva sobre un archivador porque si lo movían de allí se cortaba la
línea. El policía encargado de hacer los trámites se tenía que subir de pie en
una silla para hacer las llamadas…  En
fin, que se hizo tan tarde que tuvimos que pasar allí la noche. Fue tranquila y
como a última hora del día nos entregaron los documentos necesarios para rodar
en Ecuador, a primera hora de la mañana y bajo una pertinaz lluvia emprendimos
la marcha. Lo que en Perú había sido una sorprendente carretera en perfecto
estado, se convirtió en una embarrada pista que, aunque no presentaba mal piso,
la estrechez, el nada despreciable tráfico y las pendientes casi inverosímiles
la hicieron incómoda sobre todo por el mal estado de los frenos.
 Tras unos 40 Km de este terreno, pasamos la
localidad de Zumba y la vía se convirtió en una espléndida carretera de
hormigón aunque siguió siendo un subir y bajar constante de importantes
pendientes. Poco después de comer en un bonito lugar con la meteorología en
franca mejoría llegamos a Vilcabamba estableciéndonos en el parking de un hotel
perfectamente acondicionado para overlanders y allí permanecimos dos noches.
Reanudada la marcha, entramos en el
P.N. Podocarpus. Su nombre se debe a la presencia de una conífera autóctona que
puebla una parte del parque. Este está dividido en dos sectores: una zona alta a
la que acabábamos de llegar, en torno a los 3.000 metros de altitud y otra zona
a la que iríamos después, de ambiente tropical y mucho más baja.
En el aparcamiento de la casa de
los guardas pasamos dos noches aprovechando el día intermedio para hacer alguno
de los bonitos recorridos planificados. El lugar fue genial pues además de una
enorme tranquilidad y silencio, disfrutamos de wifi y agua potable todo gratis.
Arrancamos en una mañana de mal
tiempo hacia Loja para intentar reparar allí los frenos. Al llegar preguntamos a un
camionero con un tráiler cisterna y se ofreció a guiarnos hasta un taller con su camión. El taller no se puede describir. En un barrizal a la intemperie,
lloviendo y a la larga los mecánicos bastante chapuceros. Allí conseguimos que nos pusieran
nuevos los forros de las zapatas, pero el freno no mejoró mucho.
Dado que acabaron de noche, nos
quedamos a dormir allí mismo y por la mañana arrancamos con destino a Zamora
para visitar la otra zona del P.N. A pesar del mal y tiempo pudimos admirar la
belleza del paisaje durante todo el camino. Acampamos en un precioso lugar a la
entrada del Parque e invertimos el resto de la jornada y la siguiente en agradables paseos
visitando las cascadas y el río Bombuscaro rodeados en todo momento de cientos
de mariposas de todos los tamaños, formas y colores, de escurridizos colibríes, paseando a través de senderos bordeados por innumerables clases de orquídeas, aunque no
era la época de floración de muchas de ellas.
De nuevo en ruta, hicimos otra
etapa en Saraguro. Un pueblo que alberga una etnia algo peculiar. Son los Saraguro y son oriundos
de la ribera del lago Titicaca en Perú y fueron reubicados por los incas y su política de
colonización. Todos los hombres visten pantalones cortados por debajo de la rodilla y un
sombrero negro y las mujeres también se identifican por su vestimenta más
próxima a lo visto en Perú que a lo más común en Ecuador.
Media jornada más y llegamos a
Cuenca en donde nos dirigimos directamente al servicio oficial Man para
intentar solucionar el problema de frenos. Hicieron un intento que no resultó y
como era viernes y el lunes ya lo tenían ocupado, nos citaron para la mañana del martes.
Nos instalamos en un agradable
campamento cerca del centro de la ciudad y aprovechamos los días para visitarla.
Es una bonita ciudad, cuyo centro
colonial figura en la lista del Patrimonio de la Humanidad.
El miércoles a la hora de comer el problema
de los frenos estaba resuelto, al menos en la parte que se pudo hacer sin
utilizar piezas de recambio de las que no disponían y ante la proximidad de la
Nochebuena y con la perspectiva de conocer la fiesta tradicional que allí se
celebra en la mañana del 24 de Diciembre y que se llama “El niño viajero”,
volvimos al campamento en el que ya habíamos estado y participamos en la fiesta
mencionada. Se trata de la llegada anual a Cuenca de una imagen del Niño Jesús
que viaja durante todo el año por todo el país y es recibida el día de Nochebuena
por la población ataviada con trajes típicos o disfraces de pastores, Vírgenes, Reyes Magos, etc. y que a todas luces es también un pretexto gastronómico.

                                          Colocamos la bandera de Ecuador al entrar

 Bonitos paisajes al llegar a Ecuador
Flores, mariposas, paisaje. Precioso el P.N. Podocarpus

 La ciudad de Loja vista desde las alturas del                                                                                            Parque

Un bonito campamento a la orilla del río Bombuscaro

  Saraguro y sus peculiares vestimentas
Cuenca

 La catedral vieja conocida como El Sagrario

  Mercado de las flores

 Cúpulas de la catedral

 Paseo en patinete por las orillas del río                                                                                                      Tomebamba

Casas colgadas de Cuenca. De Ecuador, claro

Un comentario de “La llegada a Ecuador

  1. interzone dice:

    uau! que magos soys! quiero um dia llegar a ser como vosotros, de verdade, con mi amor e nuestro camion!
    Vos deseo toda la suerte del mundo, mucha felicidade y caminadas excitantes! y felicitationes por las fotos que estan muy buenas!

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